El mapa del cuerpo sutil
Los textos tántricos describen una segunda anatomía superpuesta a la física: ruedas a lo largo de la columna, canales que las alimentan, vientos que las recorren, envolturas que las contienen. Esta biblioteca dedica una página a cada parte de ese mapa, con la tradición de la que procede y la práctica que trabaja con ella.
- 48
- entradas cartografiadas
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- niveles de anatomía
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- tradiciones
El mapa del cuerpo sutil
Cinco niveles de vocabulario, desde los siete centros con los que casi todo el mundo empieza hasta los canales, los vientos, las envolturas y las capas del aura que los rodean.
Los centros de energía
12Siete chakras principales desde la base de la columna hasta la coronilla, más cinco centros secundarios que también nombran los textos antiguos.
Los nadis
14Los canales que conducen el prana. Tres recorren la columna de arriba abajo y otros once alcanzan los ojos, las orejas, la lengua y los miembros.
Los vayus
10El prana en movimiento, ordenado por dirección: cinco vientos principales y cinco secundarios detrás del parpadeo, el bostezo y el hambre.
Los koshas
5Cinco envolturas, del alimento a la dicha; el marco con el que el Taittiriya Upanishad anida el cuerpo dentro de la mente y la mente dentro del espíritu.
Las capas del aura
7El modelo teosófico y de la sanación moderna sobre el campo que rodea el cuerpo, con una capa emparejada a cada chakra principal.
Explorar por tradición
Nadie inventó los chakras de una sola vez. Las listas varían según el siglo y la escuela, y ahí está lo interesante.
Shaivismo y shaktismo tántricos
El linaje que dio origen al sistema de seis centros. El Kubjikamata y el Netra Tantra cuentan centros de cinco en cinco, de seis en seis y de nueve en nueve mucho antes de que nada se fije.
Hatha yoga
Manuales como el Hatha Yoga Pradipika y el Shiva Samhita sacan los centros de la visualización y los llevan a la práctica física: retención del aliento, llaves, sellos.
El texto de los seis chakras
El Shat-chakra-nirupana de Purnananda fijó pétalos, letras, sonidos semilla y deidades en la lista que el mundo moderno heredó a través de la traducción de Arthur Avalon de 1919.
Kundalini yoga
Una práctica organizada en torno al ascenso de la energía enroscada en la base de la columna a través de cada centro, y en torno a los nudos que se le resisten.
Los siddhas nathas
El linaje de Gorakhnath y el Siddha Siddhanta Paddhati, que traza dieciséis adharas: puntos físicos de apoyo desde los dedos de los pies hasta el paladar, pensados para enraizar y no para ascender.
Vajrayana budista
Cinco ruedas en lugar de siete, con sus propios recuentos de pétalos, un canal central llamado avadhuti y el corazón como sede de la mente. El fuego interior del tummo, en el ombligo, impulsa los Seis Yogas de Naropa.
Ayurveda y marma
La tradición médica que comparte el vocabulario del prana y añade 107 puntos marma, cruces que se tratan mediante el contacto y no la meditación.
Alquimia interior taoísta
Tres dantian y la órbita microcósmica. Se desarrolló al margen de los chakras y se compara con ellos con demasiada ligereza.
Teoría de los meridianos
Doce canales principales y ocho vasos extraordinarios que transportan qi. El equivalente asiático más próximo a los nadis, con una literatura clínica detrás.
La síntesis teosófica
El punto donde las fuentes sánscritas se encontraron con el ocultismo occidental. The Chakras (1927), de Leadbeater, dio a los centros colores, glándulas y un aspecto giratorio.
El modelo occidental del arcoíris
Siete centros, siete colores del espectro, siete temas psicológicos. Popular, útil y más reciente de lo que casi todo el mundo supone.
Reiki y sanación por imposición de manos
El sistema de Usui llegó sin chakras y los adoptó en Occidente. Hoy la mayoría de las formaciones de reiki enseñan los siete centros como algo dado.
Explorar por práctica
Lo que la gente hace realmente con el mapa: respiración, sonido, postura, atención, contacto.
Meditación en los chakras
atenciónSostener la atención en un centro, con su imagen, su color y su sonido semilla o sin ellos. La práctica más antigua de esta lista y todavía la base de las demás.
Pranayama
respiraciónTrabajo respiratorio dirigido a los canales más que a los pulmones. La respiración alterna por las fosas nasales es la forma cotidiana de trabajar ida y pingala.
Canto de mantras semilla
sonidoLAM, VAM, RAM, YAM, HAM. Una sílaba por centro, cantada en voz alta o en silencio, sentida como vibración en la zona que nombra.
Mudras y bandhas
llavesSellos de las manos y llaves internas que redirigen la presión y la atención. Mula bandha en la base, uddiyana en el ombligo, jalandhara en la garganta.
Secuencias de asanas
posturaPosturas agrupadas según la zona que abren: trabajo de caderas para los centros inferiores, extensiones para el corazón, invertidas para la cabeza.
Yoga nidra
rotaciónRotación guiada de la conciencia por el cuerpo, a menudo recorriendo los centros en orden. Tumbado, sin esfuerzo, al borde del sueño.
Trabajo con colores y cristales
modernoPiedras y colores asociados a los centros, colocados sobre el cuerpo o sostenidos en la mano. Una capa del siglo XX sobre un mapa más antiguo, y una puerta de entrada muy frecuentada.
Sonido y cuencos cantores
sonidoCuencos, gongs y diapasones afinados según los centros. Los esquemas de afinación son invenciones modernas; el efecto de un tono sostenido sobre la atención no lo es.
Sanación energética con las manos
contactoReiki, terapia de polaridad y disciplinas afines: las manos sobre el cuerpo o encima de él, centro por centro. Complementa la atención médica y nunca la sustituye.
Escaneo y lectura del aura
percepciónPercibir el campo que rodea a una persona con la mano o con la vista, casi siempre capa por capa. La práctica más subjetiva de esta lista y la que más conviene contrastar.
Una segunda anatomía
La palabra chakra significa rueda. En los textos sánscritos que la emplean por primera vez en este sentido, hacia el siglo VIII, designa un punto del cuerpo donde el practicante se concentra: no un órgano, no un plexo nervioso, sino un lugar donde se deposita la atención y donde algo ocurre. A lo largo de los cuatrocientos años siguientes esos puntos se contaron, se nombraron, recibieron pétalos, letras y sílabas, y se ordenaron a lo largo de la columna formando la escalera que casi todo el mundo imagina hoy.
Esa escalera nunca fue la única versión. El Kubjikamata Tantra trabaja con cinco centros, el Netra Tantra con otro conjunto distinto y los tantras budistas con cuatro. Algunos sistemas sitúan el centro más alto en el paladar; otros, directamente por encima de la cabeza. Los siete familiares, con sus colores y sus palabras clave psicológicas, proceden de una cadena de transmisión concreta: el Shat-chakra-nirupana de Purnananda, de 1577, traducido por Arthur Avalon en 1919 como The Serpent Power, leído por los teósofos y convertido en arcoíris por el movimiento del potencial humano en los años setenta.
Qué abarca esta biblioteca
Cada una de las cinco secciones siguientes reúne una clase de cosas, y cada entrada tiene su propia página.
Los centros son las ruedas propiamente dichas. Siete principales desde la base de la columna hasta la coronilla y cinco secundarios que aparecen en las fuentes antiguas sin llegar nunca a establecerse: bindu en la nuca, hrit por debajo del corazón, lalana en el paladar blando, manas y soma en la zona del entrecejo.
Los nadis son los canales por los que circula el prana. El Shiva Samhita cuenta 350.000 y a continuación nombra catorce que importan. Tres de esos catorce hacen casi todo el trabajo: sushumna por el eje de la columna, ida y pingala enroscándose a su alrededor.
Los vayus son el prana clasificado por su dirección. Prana entra, apana desciende y expulsa, samana se reúne en el ombligo, udana asciende, vyana se extiende por todas partes. Cinco vientos menores se ocupan del parpadeo, el bostezo, el estornudo, el hambre y lo que permanece después de la muerte.
Los koshas son cinco envolturas, desde el cuerpo hecho de alimento hasta la envoltura de la dicha. El marco procede del Taittiriya Upanishad y da a las otras cuatro secciones un lugar donde asentarse.
Las capas del aura son el material más reciente de esta biblioteca, procedente de la teosofía y de la práctica sanadora del siglo XX. Están incluidas porque son lo que da por supuesto buena parte de la enseñanza moderna sobre los chakras, y porque decir de dónde viene una idea resulta más útil que fingir que siempre estuvo ahí.
Cómo leer las correspondencias
Cada centro de este sitio lleva una tabla: elemento, sonido semilla, número de pétalos, color, glándula asociada. Algunas de esas columnas son antiguas y estables. El recuento de pétalos y las letras sánscritas se remontan a los textos medievales y apenas varían. Otras son recientes. El esquema de colores del arcoíris es del siglo XX, la asociación con las glándulas procede de Leadbeater y de sus lectores, y la correspondencia endocrina es una analogía, no una afirmación sobre fisiología.
En cada página indicamos qué es cada cosa. Una tradición resulta más interesante cuando se le ven las costuras.
Una nota sobre la salud
El trabajo energético acompaña a la atención médica. Nada de lo que hay en esta biblioteca diagnostica, trata ni sustituye un tratamiento, y ninguna práctica de aquí debería retrasar una consulta médica ante un síntoma. Los centros son un mapa para la atención y el autoconocimiento. Usados así son duraderos y merecen el estudio. Usados como medicina, no.
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