Futhark Antiguo
Jera es el giro del año: una retribución que llega según su propio compás y no el tuyo. Septiembre es un mes de cosecha para algo sembrado en una estación ya concluida. La runa no tiene contemplaciones. No puedes apresurar la maduración ni adjudicarte el mérito del clima. Lo que sí puedes hacer es estar presente cuando la cosecha ingrese y disponer de un lugar donde almacenarla. Cuenta con que el momento resulte inoportuno al menos una vez. No es que la runa busque complicarte las cosas, es simplemente la naturaleza de cualquier estación. En la práctica, esto implica despejar un espacio para lo que llegue y resistir el impulso de redoblar el esfuerzo al cerrarse el mes con la esperanza de apurarlo. Nada en una estación responde al afán aplicado a destiempo.