Ogham
nGéadal es herir, y los kenningar lo dicen claramente: el daño, y la economía que crece en torno al daño. Septiembre te pide mirar dónde el daño en tu situación se ha convertido en el medio de vida o la costumbre de alguien. Suena dramático y suele ser corriente. Un proceso que solo existe porque algo sigue fallando. Un papel que depende de que el problema continúe. Un agravio que se ha convertido en una forma de relacionarse. La runa no busca culpables. Pregunta si la herida todavía se está tratando o si, sin hacer ruido, se ha convertido en el orden establecido, y septiembre es el momento en que esa pregunta puede responderse sin que nadie quede en evidencia.