Futhark Joven
Ýr es el tejo en el Futhark Joven, y los poemas nórdicos lo leen como un arco: el más verde de los árboles en invierno, que crepita al arder. Un arco es tensión almacenada: tensado, sostenido, aún sin soltar. Esta semana estás tensado. Algo se ha echado hacia atrás y se mantiene al máximo, y todo el arte está en sostenerlo. No lo sueltes antes de tiempo para aliviar la tensión ni lo bajes porque se te canse el brazo. El arco que se sostiene con más firmeza es aquel cuya flecha va adonde se apuntó, y soltarla es asunto de otra semana.