Futhark Joven
Fé es la riqueza, y ambos poemas nórdicos se abren con las mismas palabras: discordia entre parientes. En la era vikinga las propiedades se repartían entre herederos, y las sagas están repletas de lo que venía después. La estrofa noruega añade que el lobo se cría en el bosque: contratiempos que crecen fuera de la vista. Esta semana el dinero o un recurso compartido cobra protagonismo, y a la runa le importa menos la cantidad disponible que quién más cree tener derecho sobre ello. Pon nombre a esos derechos con antelación. Deja el acuerdo por escrito, incluso entre personas que confían mutuamente, pues la confianza es lo que hace tan amarga una disputa posterior. Si entra algún ingreso, decide cómo se repartirá antes de que nadie lo pregunte. La advertencia de la runa es puntual: la riña suele llegar a través del dinero antes que por su causa.