Futhorc
Tir en el poema anglosajón es una estrella, una señal que guarda fidelidad a los nobles, siempre en su curso sobre las nieblas nocturnas sin fallar jamás. La divinidad ha dejado el signo y queda únicamente ese punto fijo en el firmamento. Hoy te toca ser esa referencia para alguien. Ni héroe ni juez: simplemente el punto inmóvil que permite a los demás orientarse en la penumbra. La constancia resume toda la consigna.