Futhorc
Ing fue visto primero entre los daneses del este, relata el poema inglés, y luego marchó hacia oriente sobre las olas con su carro detrás. El signo anglosajón conserva ambas facetas: el potencial contenido y la partida en torno a la cual todos siguen organizados. Esta semana concluye una etapa. No parece un final porque el carro aún no ha partido, y sentirás la tentación de abrirlo antes de tiempo para ver qué hay dentro. Mantenlo cerrado. Lo que la runa promete se entrega completo y en su momento exacto, y cada mirada prematura arruina parte de la carga.