Futhorc
Dæg es la luz del día, que el poema llama dádiva celestial, grata para todos y esperanza para ricos y humildes. Es la bisagra cotidiana que amanece sin reparar en si la noche fue merecida. El día de hoy se renueva al margen de lo ocurrido ayer. Cualquier carga que llevaras a medianoche no constituye necesariamente tu equipaje de hoy. Déjala en el umbral y contempla lo que la luz revela.