Futhorc
Mann es el ser humano, y el poema no lo suaviza: querido por sus parientes, y aun así cada uno ha de fallarle al otro, pues el señor entregará la carne a la tierra. Hoy es para las personas y no para los planes. El realismo de la runa no es pesimismo. Es el motivo para hacer la llamada hoy en lugar de cuando todo esté más tranquilo.