Futhorc
Hægl es el granizo, y el poema se cuida de añadir que se convierte en agua. El daño llega hoy desde fuera y no se queda. Esa segunda mitad es toda la lectura. Ocúpate de lo que la tormenta rompió en realidad y no de la impresión que dejó, y espera hasta el atardecer antes de sacar conclusiones sobre la estación.