Fase lunar de nacimiento
La fase lunar bajo la que naciste la fija un solo número: a qué distancia estaba la Luna por delante del Sol, medida en el orden del zodiaco. Dane Rudhyar dividió esa distancia en ocho fases de 45° cada una, de la Luna nueva a la balsámica, y leyó cada una como un temperamento. Encuentra tu fase en tu carta y lee luego su página para ver qué añade a tus signos solar y lunar.
Tu fase de nacimiento te sitúa en algún punto de la danza mensual del Sol y la Luna, de la semilla de la Luna nueva a la liberación de la balsámica, y matiza cómo empiezas, construyes y sueltas.
Qué describe la fase lunar de nacimiento
Cada mes la Luna adelanta al Sol, se aleja de él, lo mira de frente desde el otro lado del cielo y vuelve. El ciclo dura unos veintinueve días y medio de una Luna nueva a la siguiente, y naciste en algún punto de él. El signo y la casa te hablan del Sol y de la Luna por separado. La fase los describe como una relación: cuánto se ha alejado tu vida emocional de tu propósito y en qué dirección se mueve.
Los astrólogos observan el ciclo lunar desde que existe la astrología, pero las ocho fases de nacimiento que se usan aquí vienen de Dane Rudhyar, que las expuso en The Lunation Cycle en 1967. Rudhyar trató el Sol como el propósito de una vida y la Luna como el medio por el que ese propósito toma forma en el mundo. En la Luna nueva se planta un impulso nuevo. Hacia la Luna llena se ha hecho visible, algo que puede verse desde fuera. En la mitad menguante se comparte, se cuestiona y por último se libera, y deja sitio a la siguiente semilla.
Una fase es un temperamento, no un destino. Dos personas nacidas en la fase gibosa pueden tener cartas que difieren en casi todo lo demás, pero suelen compartir una actitud: en este caso, el hábito de pulir y mejorar, la sensación de que algo está casi listo. Las páginas de las fases describen esa actitud, cómo se muestra en el amor y en el trabajo, dónde se tuerce y cómo trabajar con ella.
Cómo encontrar tu fase
Toma la posición de tu Luna y réstale la de tu Sol, contando hacia delante por el zodiaco. Si el Sol está a 10° de Tauro (40° desde el inicio de Aries) y la Luna a 20° de Leo (140°), la Luna está 100° por delante del Sol. Si el resultado es negativo, suma 360°. Busca luego el intervalo:
| Fase | Distancia de la Luna al Sol | Mitad del ciclo |
|---|---|---|
| Luna nueva | 0°–45° | creciente |
| Luna creciente | 45°–90° | creciente |
| Cuarto creciente | 90°–135° | creciente |
| Luna gibosa creciente | 135°–180° | creciente |
| Luna llena | 180°–225° | menguante |
| Luna diseminadora | 225°–270° | menguante |
| Cuarto menguante | 270°–315° | menguante |
| Luna balsámica | 315°–360° | menguante |
Los 100° del ejemplo caen en la fase de cuarto creciente. Cada fase dura de media algo menos de cuatro días, aunque la velocidad de la Luna varía, así que algunas fases duran menos y otras más.
Hay dos puntos que confunden a la gente. Primero, las fases de Rudhyar empiezan en el aspecto exacto, no en el momento en que el cielo tiene cierta apariencia. Quien nace unas horas antes de la Luna llena exacta pertenece a la fase gibosa, aunque esa noche la Luna pareciera llena. Segundo, la fase no es lo mismo que el aspecto entre el Sol y la Luna. Una Luna 100° por delante ha pasado la cuadratura y aún no llega al trígono, y una lectura de aspectos por orbe la trataría de otra manera.
También puedes estimar la fase solo con los signos. Cuenta los signos desde tu Sol hasta tu Luna: el mismo signo significa fase nueva o balsámica; el signo opuesto, gibosa o llena, y cada página de combinación de Sol y Luna nombra las dos fases que permiten sus signos.
Nacimientos en fase creciente y menguante
Las cuatro primeras fases pertenecen a la Luna creciente, la luz que crece desde una fina franja hasta la Luna llena. Rudhyar las leyó como fases de construcción: el impulso todavía se está convirtiendo en forma, y quienes nacen aquí tienden a aprender haciendo, a mirar hacia delante y a medirse por lo que crean. Quien nace en Luna nueva actúa por instinto; en la creciente, empuja contra el tirón de los viejos hábitos; en el cuarto creciente, encuentra resistencia y decide; en la gibosa, estudia y perfecciona.
Las cuatro últimas pertenecen a la Luna menguante, la luz que vuelve a retirarse hacia la oscuridad. Son fases de sentido: lo construido ahora se comprende, se comparte o se cuestiona. Quien nace en Luna llena ve las cosas en relación con los demás; en la diseminadora, transmite lo aprendido; en el cuarto menguante, se vuelve hacia dentro y revisa sus creencias; en la balsámica, suelta y se prepara para lo que viene.
Esta división no es una jerarquía. Los nacimientos en creciente no son almas más jóvenes ni los nacimientos en menguante almas más sabias. La diferencia es de orientación: hacia formar algo, o hacia comprender lo que se ha formado. Muchas personas notan que se apoyan en la mitad opuesta del ciclo en distintos momentos de la vida, y las páginas de las fases sugieren prácticas para cada una.
Rudhyar también prestaba atención a la lunación prenatal: el signo y la casa de la última Luna nueva antes de tu nacimiento, que leía como una semilla para toda la vida. Es una técnica aparte y estas páginas no la tratan.
Cómo usar la fase con el resto de la carta
Lee la fase después de tus signos solar y lunar, no en lugar de ellos. Nacer en la fase de Luna llena pone siempre las luminarias en signos opuestos o casi opuestos, así que la página de la fase y la de Sol y Luna describen la misma tensión desde dos ángulos. Nacer en Luna nueva suele poner las dos luminarias en un mismo signo, y la página de Sol y Luna describe entonces un único temperamento concentrado.
Las casas del Sol y la Luna muestran dónde se vive la fase. Un nacimiento en cuarto creciente con el Sol en la décima casa y la Luna en la primera afronta sus crisis de acción en la carrera y en la afirmación de sí; la misma fase con las luminarias en la cuarta y la séptima se desarrolla en el hogar y en la pareja.
La velocidad de la Luna al nacer, su signo y sus aspectos con otros planetas siguen importando. La fase describe la forma de la relación entre el Sol y la Luna; el resto de la carta dice de qué está hecha esa relación.
Si tu Luna está a un grado o dos de un límite entre fases, lee las dos páginas. Un nacimiento a 44° está al final de la fase nueva, con la creciente justo detrás, y muchas personas nacidas en un límite reconocen algo de cada una. La hora de nacimiento decide la cifra exacta, porque la Luna avanza cerca de medio grado por hora.
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