Futhorc
Sigel es el mismo sol con nombre inglés, y el poema anglosajón lo sitúa en el mar: los marineros lo llevan sobre el baño de los peces hasta que el caballo del mar los devuelve a tierra. El acento recae en la travesía y no en la llegada. Hoy es un tramo de mar abierto sin la otra orilla a la vista, que es una condición distinta de estar perdido. Mantén el rumbo que fijaste esta mañana y compruébalo una vez, no cada hora.